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Eliminar tu cuenta

Puedes eliminar tú mismo tu cuenta de NeuraLIA Labs y los datos asociados a ella desde la app, sin pedírselo a nadie y sin dar explicaciones. Antes puede que tengas que hacer una o dos cosas, que se explican más abajo: cancelar cualquier suscripción que sigas teniendo y, si eres el propietario de una organización con más miembros, transferir su propiedad. Esta página es pública a propósito: puedes leerla y solicitar la eliminación por correo electrónico sin instalar nada.

Cómo eliminarla desde la app

Los pasos son los mismos en la web, en iOS y en Android:

  1. Abre Cuenta.
  2. Ve a Ajustes.
  3. Baja hasta Zona de peligro y elige Eliminar cuenta.
  4. Confirma. Te pediremos que hayas iniciado sesión recientemente, que escribas el correo electrónico de tu cuenta y, en las apps móviles, que confirmes con la biometría de tu dispositivo. Si alguna organización tuya se va a eliminar contigo, también te pediremos que lo confirmes.

La eliminación empieza de inmediato y no se puede deshacer.

Cancela primero tu suscripción. Mientras una suscripción siga en curso —activa, en periodo de prueba o con un pago pendiente— se rechazará la eliminación: la app te lo indicará y no se borrará nada. Esto se aplica independientemente de cómo pagues, con tarjeta en la web o a través del App Store o Google Play.

La cancelación no es inmediata. Tu plan sigue activo hasta el final del periodo que ya has pagado y, hasta que termine ese periodo, la cuenta no se puede eliminar; en un plan anual, eso puede suponer meses. Cuando la suscripción ya no esté en curso, la eliminación funcionará. Una suscripción facturada por el App Store o por Google Play se cancela desde tu cuenta en esa tienda, no desde aquí: la Zona de peligro te indica cuál de las dos tienes y adónde ir.

Si eres el propietario de una organización con otros miembros, transfiere antes su propiedad. Una organización no puede quedarse sin nadie que la gestione. Mientras seas el propietario de una organización con otros miembros activos, se rechazará la eliminación: la app te dirá cuáles son y no se borrará nada. Transfiere la propiedad de cada una a otro miembro y vuelve a intentarlo.

Tus organizaciones sin nadie más se eliminan contigo, 30 días después. Si eres el propietario de una organización en la que ya no hay nadie más activo, o de una organización archivada, la app te enseñará cuáles son antes de seguir y te ofrecerá exportar sus datos. Al confirmarlo, tu cuenta se elimina en el acto, pero esas organizaciones no: se guardan 30 días archivadas, sin que nadie pueda abrirlas ni nada de ellas funcione. Al terminar te damos un enlace para cada una, en la pantalla final y por correo electrónico, con el que durante esos 30 días puedes pedir y descargar su exportación sin cuenta. Guárdalo bien: nadie más puede hacerlo, y nosotros no podemos recuperarlo, porque no guardamos nada que te identifique. Pasados los 30 días, se eliminan con todo lo que contienen. De las demás organizaciones solo sales.

Cómo solicitarlo por correo electrónico

Si no puedes entrar en la app —has perdido el acceso a tu inicio de sesión o ya no tienes el dispositivo— escribe a support@neuralialabs.com desde la dirección de correo electrónico de la cuenta, con el asunto "Eliminar mi cuenta". Respondemos en un plazo de 30 días y, normalmente, en unos pocos días laborables. Por correo electrónico se aplican las mismas condiciones: una cuenta con una suscripción aún en curso, o que es la propietaria de una organización con otros miembros activos, no se puede eliminar hasta que la suscripción finalice o se transfiera la propiedad, y antes te diremos qué organizaciones se eliminarían contigo. Como la eliminación no se puede revertir, puede que antes te pidamos algo que demuestre que la dirección es tuya.

Qué se elimina

Todo lo que es tuyo se destruye, no solo se oculta o desactiva:

  • Tus conversaciones, incluidos todos los mensajes que contienen, los archivos e imágenes adjuntos y las ejecuciones de cualquier agente que haya participado.
  • Tus archivos y todo lo que hayas generado: documentos, imágenes, vídeo y audio, tanto si los subiste tú como si el servicio los creó para ti. Tanto lo que el servicio escribió para ti como lo que subiste desde tu propio dispositivo.
  • Tu base de conocimiento: carpetas, documentos, fragmentos indexados y vectores creados a partir de ellos.
  • Tus agentes, automatizaciones y planes: agentes, tareas, ejecuciones programadas, lotes y su historial de ejecución, incluidas las memorias de los agentes.
  • Tu biblioteca: plantillas de prompt, chatbots, conectores API, servidores MCP, estilos de imagen (LoRAs), voces y espacios de trabajo de código.
  • Lo que hayas publicado: sitios y páginas generados desde el servicio, casos de uso, proyectos de contenido y renderizados.
  • Tus canales e integraciones conectados: WhatsApp, Telegram, Instagram y el resto, junto con los tokens de acceso de terceros que el servicio guardaba en tu nombre. Al eliminar la cuenta se revoca nuestra parte de esas conexiones.
  • Tu propia cuenta: tu perfil, tus preferencias, tus credenciales de inicio de sesión y tus claves API.
  • Tus chats en el espacio de una organización: son privados y tuyos, y se eliminan como los demás.
  • Tus organizaciones sin nadie más activo y tus organizaciones archivadas, si lo confirmaste, con todo lo que contienen, 30 días después de eliminar tu cuenta.

Lo que es de una organización se queda en ella. Lo que creaste para una organización —agentes, chatbots, canales, tareas programadas, conocimiento y cuentas conectadas para ella— nunca fue tuyo: sigue siendo suyo, y lo que llevabas a tu cargo pasa a cargo de su propietario. Lo que escribiste o subiste en su Trabajo y tus apuntes en su registro de auditoría se quedan sin tu nombre, como se explica en el apartado siguiente.

Si una misma eliminación no puede abarcar todo eso en una sola pasada —por ejemplo, porque un sistema externo está caído en ese momento—, la cuenta se elimina igualmente y lo que quede pendiente se registra para que podamos terminar el trabajo. Tu derecho a marcharte no depende de nuestra infraestructura.

Qué conservamos y por qué

Estas cosas sobreviven, cada una por un motivo concreto. Fuera de lo que dice cada una, todo lo demás se elimina.

  • Tus facturas y registros de pago. Se conservan porque estamos legalmente obligados a ello: una factura emitida no puede destruirse a petición del cliente (legislación fiscal y contable; artículo 17(3)(b) del RGPD, cumplimiento de una obligación legal), y la ley fija cuánto tiempo, como mínimo seis años (artículo 30 del Código de Comercio). Contienen qué se cobró y cuándo, no lo que hiciste con el servicio.
  • Un hash unidireccional de tu dirección de correo electrónico, si reclamaste los créditos de bienvenida. Se conserva para prevenir el fraude (interés legítimo, artículo 6(1)(f) del RGPD): sin él, eliminar la cuenta y volver a registrarse permitiría obtener créditos gratuitos una y otra vez. Es un hash SHA-256 más dos marcas de tiempo; tu correo electrónico no se puede recuperar a partir de él.
  • Un registro de que la eliminación se produjo. Se conserva como prueba de ello: las tiendas de apps lo exigen, y también el principio de responsabilidad proactiva (artículo 5(2) del RGPD). Cuando la eliminación ha terminado del todo, solo contiene fechas y contadores de lo que se borró, sin tu correo electrónico ni tu contenido. Mientras quede algo por terminar, guarda además el identificador interno de tu cuenta y lo que falta, solo para poder acabarlo.
  • Los mensajes que dejaste en conversaciones de otras personas y de organizaciones se anonimizan en lugar de destruirse, porque esas conversaciones también son de quienes siguen en ellas o de la organización (interés legítimo, artículo 6(1)(f) del RGPD). Se quedan tal como los escribiste, firmados por «Una cuenta borrada» y sin tu correo electrónico ni tu foto, y dejas de ser miembro de ellas. Pasa lo mismo con lo que escribiste en los buzones de atención de una organización. Lo que costó cada mensaje se queda, porque es lo que la organización suma de su uso, pero sin decir quién lo pagó ni quién lo pidió. De una ejecución de un agente que lanzaste en una de esas conversaciones queda un identificador interno que no se enseña a nadie; si seguía en marcha al eliminar tu cuenta, conserva quién la lanzó. En la conversación del agente de una tarea de Trabajo, dejas de estar entre quienes lo lanzaron, que son quienes pueden leerla.
  • Los registros de los costes que asumimos sin cobrártelos, si los hay, se resumen en totales anónimos y se borran. Hay cosas que pagamos a un proveedor y no cobramos a nadie; por ejemplo, una llamada de teléfono rechazada por falta de saldo, una generación que falla por un error nuestro, o un entrenamiento de un estilo de imagen o un vídeo que fallan o se cancelan. Las apuntamos para vigilar esos costes, y perder sus totales descuadraría nuestras cuentas (interés legítimo, artículo 6(1)(f) del RGPD). No se conserva ningún apunte suelto: se suma en totales por mes, motivo, proveedor, modelo y servicio que lo apuntó (cuántos, el uso y el coste). Del momento solo queda el mes, y esos totales no llevan ningún identificador tuyo ni de tus llamadas.
  • Una marca de la prueba gratuita del plan de una organización, si la empezaste como su propietario. La prueba es una por organización y una por propietario: sin esta marca, borrar la organización o la cuenta y volver a empezar daría la prueba otra vez (prevención del fraude, interés legítimo, artículo 6(1)(f) del RGPD). Es un hash del identificador de la organización, o del tuyo, con la fecha en que empezó la prueba: de él no se recupera ni la organización ni tu cuenta.
  • Tus apuntes en el registro de auditoría de las organizaciones en las que estuviste, sin nada que te identifique. Cada organización guarda un registro de los cambios que se hacen en ella (quién cambió qué, cuándo y desde qué dirección IP), que solo ven su propietario y sus administradores. Los apuntes en los que apareces se quedan, porque son el historial de la organización y no solo tuyo, pero en tu lugar pone «Una cuenta borrada», y se borran el nombre o el correo electrónico y la dirección IP que guardaban de ti. Cada apunte se borra solo al año del cambio (interés legítimo de la organización, artículo 6(1)(f) del RGPD).
  • Lo que escribiste o subiste en el Trabajo de una organización: tareas y proyectos, comentarios y actualizaciones, enlaces y ficheros, hitos, las vistas que compartiste y el historial de cambios. Es de la organización y de quienes trabajan en ella, y borrarlo rompería su trabajo (interés legítimo de la organización, artículo 6(1)(f) del RGPD). Se queda tal como se escribió y se subió, firmado por «Una cuenta borrada» y sin el chat desde el que lo escribiste: dejas de estar asignado a tareas, de seguirlas y de ser miembro o responsable de proyectos o de hitos, y lo que una automatización de la organización hizo por ti deja de decir por quién. Como el texto no se cambia, puede seguir nombrándote si alguien te nombró en él, por ejemplo en una mención. Tus vistas guardadas que no compartiste y los borradores del cierre semanal que te esperaban se eliminan.
  • Lo que hicieron los agentes que lanzaste en las tareas de una organización: de cada vez que lanzaste a un agente en una tarea (al darle la tarea, al mencionarlo o al volver a intentarlo) o paraste su trabajo, se quedan el agente, la tarea, cómo acabó y por qué, lo que gastó y las fechas. Es el registro de la organización de lo que hicieron sus agentes y de lo que gastaron, que cada tarea enseña (interés legítimo, artículo 6(1)(f) del RGPD). Se queda sin decir quién lo lanzó ni quién lo paró, y se borra solo un año después de acabar. Mientras un agente espera una aprobación se guarda también un resumen de lo que pide, con los secretos tapados, hasta que alguien contesta o su trabajo acaba; y lo que propone, hasta que alguien lo aplica o lo descarta, o 14 días.
  • Los avisos de la campana de otras personas que hablan de lo que hiciste en una organización: en Trabajo, un cambio de acceso, una salida o un cambio de responsable. Son la bandeja de quien los recibió, y quitárselos le quitaría lo que le pasó (interés legítimo, artículo 6(1)(f) del RGPD). Se quedan con «Una cuenta borrada» donde estaba tu nombre, sin tu correo electrónico; si citan un trozo de un comentario o de una actualización tuya, hasta 140 caracteres, se queda tal como lo escribiste. Se borran solos a los 90 días, como todos los avisos de la campana.
  • Lo que compartiste o creaste en las organizaciones de otras personas: los recursos que compartiste, las tareas de la empresa que creaste y, en un canal de correo de la empresa, tu consentimiento a las respuestas sin límite y las recuperaciones que hiciste. Es de la organización (interés legítimo, artículo 6(1)(f) del RGPD). Se queda en ella sin decir quién lo compartió, lo creó, lo consintió o lo recuperó (la firma de una tarea dice «Una cuenta borrada», sin correo electrónico ni foto), y lo que llevabas a tu cargo pasa a quien sea su propietario. Tu ficha de miembro, tus invitaciones, tus permisos y tus salidas se eliminan.
  • Lo que subiste al conocimiento de una organización: carpetas, documentos y ficheros, la imagen que pusiste a una de sus carpetas y los fragmentos indexados a partir de ellos. La organización lo usa en sus chats y en sus canales (interés legítimo, artículo 6(1)(f) del RGPD), y se elimina con la carpeta o con la organización. Se guarda bajo el identificador interno con el que se subió, también en lo que se rastrea de una web para esa carpeta, que no lleva a ningún perfil salvo a los registros de facturación que la ley nos obliga a conservar; quién lo subió pasa a ser «Una cuenta borrada».
  • Los rastreos de webs que lanzaste en el conocimiento de una organización: la organización sigue vigilando su conocimiento con ellos y guarda su registro (interés legítimo, artículo 6(1)(f) del RGPD). La web que se rastrea pasa a quien es dueño de la carpeta —la propia organización, que la rastrea sin cobrar a nadie, o la persona a quien volvió la carpeta— y sus rastreos terminados dicen «Una cuenta borrada»; uno que aún estuviera en marcha se detiene solo y, al acabar, dice lo mismo. Tampoco te nombra ya la confianza que diste a las indicaciones de solo lectura de un servidor de herramientas (MCP) de la empresa. Ni tu nombre ni tu correo electrónico.
  • Lo que gastaste en el espacio de una organización: el uso de la organización por día y por mes (por función, modelo y equipo), lo gastado en el periodo de su bolsa o de tu licencia, la licencia que tuvieras y lo que dice el estado de su plan. Es la cuenta de la organización y se va con ella (interés legítimo, artículo 6(1)(f) del RGPD). Tu parte se suma a «Una cuenta borrada» y tu identificador sale de la lista de quién aparece: quedan los totales, que no dicen de quién. De lo gastado en el periodo de su bolsa o de tu licencia sale tu parte (el total se queda); la licencia que aún tuvieras queda libre, con sus créditos, para la organización, y del estado de su plan salen tu límite de créditos, tu petición de más créditos y tu identificador. Ni tu nombre ni tu correo electrónico.
  • Las denuncias de contenido que hiciste, o que tratan de algo que escribiste. Una denuncia y lo que se resolvió tienen que poder revisarse aunque quien denunció o quien fue denunciado se vaya (moderación y prevención del abuso; interés legítimo, artículo 6(1)(f) del RGPD). Se quedan como se hicieron: el identificador interno de la cuenta de quien denunció y el de la de quien escribió lo denunciado, qué se denunció, por qué y lo que escribió quien denunció.
  • El registro de una pieza tuya que pasaste a una organización, por ejemplo un canal o una automatización: de quién era, adónde fue y cómo estaba, para que la organización pueda saberlo y deshacerlo (interés legítimo de la organización). Dice «Una cuenta borrada» en lugar de tu nombre, y tus bloqueos de «solo borradores» de un canal de correo se eliminan. Solo se queda el identificador interno de tu cuenta dentro de las claves de los enlaces y las conversaciones de un canal de correo que pasaste a la empresa, que no se enseña a nadie: rehacerlas rompería ese canal.
  • La conexión de una integración que conectaste para una organización. Es de la organización, que la necesita para seguir funcionando hasta que la desconecte (interés legítimo, artículo 6(1)(f) del RGPD). Conserva el nombre de la cuenta externa que conectaste (por ejemplo, tu dirección de correo electrónico en ese servicio) y lo que contestó el proveedor al conectarla, pero no el identificador de tu cuenta.
  • Dos registros técnicos: el billete de cada llamada de voz (el canal, su dueño, quién paga la llamada, el número que llama y lo que contestará), que solo sirve para abrir la llamada y se borra a los 2 minutos o, si nadie lo usa, en el día; y cada entrega fallida del webhook de un chat de una organización (la dirección del webhook, el chat y el texto que no se entregó), que es de la organización para revisar el fallo y se borra sola a los 30 o a los 90 días (interés legítimo, artículo 6(1)(f) del RGPD). Las de tus propios chats se eliminan con tu cuenta. Ni tu nombre ni tu correo electrónico.
  • Las exportaciones ya preparadas de una organización en la que estuviste. Son una copia que la organización pidió de sus propios datos: una foto del día en que se preparó, con lo que entonces decía de ti (tu nombre, tu correo electrónico y lo que escribiste). No se reescriben al eliminar tu cuenta: cada una se borra sola a los 7 días de prepararse.
  • Tus organizaciones que se eliminan contigo, durante 30 días. Si eras el propietario de una organización en la que no quedaba nadie más activo, o de una archivada, no se borra en el acto: se guarda 30 días archivada, sin que nadie pueda abrirla ni nada de ella funcione, para que puedas llevarte sus datos con el enlace que te dimos al eliminar la cuenta, como prevé el Reglamento de Datos de la UE (Reglamento (UE) 2023/2854, artículo 25). Lo que escribiste o hiciste en ella deja de nombrarte desde el primer día, como en cualquier otra organización. Pasados los 30 días, se elimina entera.

Hay una cosa que queda fuera de nuestro alcance: cualquier dato que ya se haya entregado a un tercero antes de que eliminaras la cuenta; por ejemplo, imágenes que enviaste para entrenar un estilo de imagen y que procesa un proveedor externo. Su conservación la rige ese proveedor, no nosotros.

Tus otros derechos

La eliminación no es tu único derecho. También puedes pedirnos una copia de tus datos, una corrección u oponerte a un tratamiento concreto. La Política de privacidad los explica todos y cómo ejercerlos; la dirección es la misma: support@neuralialabs.com.

Esta página está actualizada a 6 de noviembre de 2026.